Más pederastia en la Iglesia, como no…

Como funciona el cerebro de un cura pederasta.

Comenzaba siempre su “juego” favorito haciendo que el niño se sacase su ropa interior y se pusiese pantalonetas holgadas así podía manosearlo mejor.

Luego, el reverendo Robert Van Handel recorría con sus manos el cuerpo del muchacho, quien estaba recostado sobre su falda, escuchando música con auriculares, mientras se hacía el dormido.

El relato aparece en una “historia sexual” de 27 páginas escrita por Van Handel, un religioso franciscano que fue apartado del sacerdocio y quien fue acusado de abusar de 17 niños, incluido un sobrino suyo de cinco años, chicos de un coro y estudiantes de un seminario donde enseñaba.

“Religión digital”